miércoles, 30 de enero de 2013

no te extrañaba más,
pero el verano siempre llega

Otro más por terminar

Asfixiada por el hedor, salió de la habitación, corrió por el pasillo, hasta encontrar la escalera; señal de escape.

Al inicio de la tarde había sentido cómo sus manos rebosantes de alegría paseaban por el rostro de Pedro, había sido feliz contando uno a uno sus lunares e imaginando figuras tan extrañas como lo que sentía en ese momento. Era el universo contra ella. Sí, sólo eso podía ser. (¿Qué otra explicación tendría?) Quería tenerlo cerca. Tenerlo cerca estimulaba los músculos de su cara, abría sus ojos, la hacía sonreír. Pero no sólo eso; también la hacía sentir culpable, principios hijos de puta, se repetía cada vez que el órgano vascular central experimentaba sobresaltos (...)

lunes, 21 de enero de 2013

Letras

Salen titubeantes

Hasta ellas sienten miedo de ser juzgadas

Porque la gente
así como respira
también juzga