Hoy, mientras estudiaba (alabada sea mi distracción), me di cuenta de que no me gusta lo que escribo casi nunca pasada una semana. Siempre odié los poemas cursis.
lunes, 7 de mayo de 2012
tus dedos
en el ojo de la tormenta
tus dedos
no bastan
no paran
(la lluvia)
no calman
(la pena)