La primera vez que escuché éste disco tenía 5, 6 ó 7 años. A mi madre le encantaba, pero yo no lo entendía y por eso no me gustaba. Pasó el tiempo, mamá dejó un poco olvidada la voz de Mercedes y yo, por curiosidad o aburrimiento, le puse play al placer. Desde ese día Alta Fidelidad se convirtió en uno de mis preferidos e infaltables.
Difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Muestra tu risa superflua
A cambio
De caricias
Infestadas de deseo
Y
Uno que otro parásito
Nada más